Buddy Holly

Charles Hardin Holley (Lubbock, Texas, 7 de septiembre de 19363 de febrero de 1959), más conocido como Buddy Holly, fue un compositor y cantante estadounidense, uno de los más destacados pioneros del rock and roll.

Biografía

Comienzos

Holly, en cuya familia había un gran interés por la música, aprendió a temprana edad a tocar el violín, el piano y la guitarra. En el otoño de 1949 conoció en el instituto Hutchinson Jr. a Bob Montgomery, con el que poco después formó el dúo “Buddy and Bob”. El interés de Holley y Montgomery se dirigió al principio hacia la música country, pero, tras ver en 1955 actuar en directo a Elvis Presley, decidieron dedicarse al rock and roll. Pocos meses después actuaron como teloneros del propio Presley, Carl Perkins y Johnny Cash y, más tarde, de Bill Haley and the Comets. Gracias al éxito de estas actuaciones, Decca Records ofreció a Buddy firmar un contrato para grabar en solitario, en el estudio de Owen Bradley en Nashville, varios temas. Su primer single, “Blue Days, Black Nights”, aparecería en abril de 1956. Aunque recibió comentarios elogiosos, las ventas no fueron demasiado bien. A pesar de no ser un artista especialmente reconocido en éste género, en estas grabaciones (y en algunas maquetas anteriores) Buddy se revela como un poderoso interprete de rockabilly, y canciones como Rock around with Ollie Vie, Baby won’t you come out tonight, Love me o Midnight shift están a la altura de los mejores temas de los grandes de Sun Records como Elvis, Carl Perkins, Johnny Cash o el primitivo Johnny Burnette.

The Crickets

De regreso a Lubbock, junto a sus amigos Jerry Allison (batería), Joe.B.Malduin (contrabajo) y al guitarrista Nikki Sullivan, Holley formó un nuevo grupo, The Crickets, con el que grabó varios temas en el estudio de Norman Petty en Clovis (Nuevo México). Una de las canciones grabadas en estas sesiones fue That’ll Be The Day, inspirada en una frase que el personaje interpretado por John Wayne repite insistentemente en la película The Searchers (Centauros del desierto). Ocurría que Decca, propietaria de los derechos de las canciones grabadas en Nashville, ejercía el control de los temas durante cinco años, y no parecía querer dar demasiadas facilidades a la hora de una posible edición de las canciones por parte de otra compañía. Uno de los temas era That’ll Be The Day, canción rechazada por su primer productor, Owen Bradley, por considerarla “horrorosa”, y que ahora se perfilaba como un hit en potencia al que Norman Petty veía un gran futuro. Gracias a los contactos de Petty, Coral Records, empresa filial de Decca, contrató a Buddy Holly and The Crickets, editando la propia Coral los discos como The Crickets, mientras que Brunswick Records, otra subsidiaria de Decca, lo haría bajo el nombre de Buddy Holly. Los artistas eran exactamente los mismos en ambos casos pero la jugada le permitía a Petty sacar el doble de sencillos que los competidores, al tiempo que la exigencia hacía que el talento del tejano se expresara en toda su plenitud creativa. La canción That’ll Be The Day propulsó definitivamente a Holly y sus amigos hacia el éxito.

Buddy y los Crickets se embarcaron en numerosas giras durante las cuales, gracias a su simpatía y extravertido carácter tejano, trabaron amistad con muchos de sus colegas más significativos: Chuck Berry, con el que solían jugar a las cartas; Little Richard, que apreciaba la sensibilidad y genio del joven tejano; Eddie Cochran, al que Buddy admiraba por su talento como guitarrista; sin embargo, de todas las estrellas con las que trabajó serían los hermanos Everly (Phil y Don) quienes se transformarían en dos de sus mejores amigos.

La música de Buddy Holly era bastante innovadora para su época. Abandonó el primitivo rockabilly de sus primeros tiempos y enriqueció notablemente el lenguaje de la música popular de su tiempo. Utilizó instrumentos poco usuales en el rock’n’roll, como la celesta (en el tema “Everyday”), o las percusiones latinas. Fue un guitarrista influyente, tanto con la guitarra solista como con la rítmica, especialmente en canciones como “Peggy Sue” y “Not Fade Away”. Aunque la mayoría de sus canciones reproducen los esquemas habituales de aquellos años, escribió también letras más sofisticadas. Muchos de sus temas tienen melodías y armonías bastante más complejas que lo que se había hecho hasta el momento.

Durante el periodo 1957-58 Buddy y los Crickets encadenaron una sucesión de singles históricos que les convirtieron en unos de los artistas más populares de su tiempo: Peggy Sue, Oh boy!, Not fade away, Everyday, Rave on, Maybe baby o It´s so easy son algunos de los más de veinte sencillos que colocaron en el top 100 a ambos lados del atlántico.

Carrera en solitario y fallecimiento

En otoño de 1958, Holly abandonó a los Crickets y comenzó una carrera en solitario cuya primera parada fue en el Pynthyan Temple Studio de Nueva York, donde abordó junto a Dick Jacobs y su orquesta una de las sesiones más memorables de la historia del rock. De aquella tarde salieron perlas como “Raining in my hearth” o “It doesn’t matter anymore”, que serían grandes éxitos y que venían a representar el talento y versatibilidad del artista de Lubbock. Sin embargo, con problemas legales con su antiguo productor, Norman Petty, recién casado y con apuros económicos, emprendió una gira en solitario con otros destacados intérpretes, como Ritchie Valens, Dion and the Belmonts y “The Big Bopper” a principios de 1959. En el curso de esta gira, Holly, Valens y The Big Bopper fallecieron en un accidente de aviación cuando la avioneta de cuatro plazas en la que viajaban se estrelló en un campo de maíz en el estado de Iowa. la avioneta alquilada por Buddy Holly llevaba en el momento del accidente a Holly, Big Bopper y Ritchie Valens, ya que originalmente era Tony Allsup quien viajaría en lugar de Valens, pero al término del último concierto se sortearon la plaza, saliendo ganador Valens.

La muerte de Buddy Holly, Ritchie Valens y Big Bopper (tragedia conocida como El día que murió la música) causó un gran impacto en su época: Las dramáticas fotografías del accidente dieron la vuelta al mundo, Elvis Presley envió un telegrama de condolencia desde Alemania, a su entierro acudieron numerosos artistas y disc jockeys del momento, su féretro fue portado por sus antiguos compañeros de los Crickets y por Phil y Don Everly, Eddie Cochran grabó una versión del tema “Three stars” en honor de sus camaradas muertos, además, su muerte significó el último gran mazazo que recibió el rock and roll en una época en que ya había sido castrado por el “establisment” y convertido en un producto de consumo.

Influencia

Sin duda alguna Buddy Holly fue la primera gran estrella “Pop”. Fue el primer artista de su época que, sin renunciar a su patrimonio cultural (country) y generacional (rock and roll), marcó un estilo en el que primaban la melodía y los arreglos sobre el ritmo. El esquema clásico, metódicamente replicado por millones de bandas de rock de todo el mundo desde entonces, de dos guitarras + bajo + batería es establecido y popularizado por los Crickets. Además, fue un precursor en el campo de la fusión de las orquestas con los instrumentos amplificados, y en la introducción en el rock de sonidos poco habituales. Amén de componer casi todo su mejor material, ejerció de productor, mecenas y fue un visionario que ya en aquella época aspiraba a colaborar musicalmente con sus ilustres contemporáneos (fue famoso en la época su infructuoso intento de colaborar con Ray Charles).

Buddy Holly tuvo una gran influencia sobre los grupos británicos que comenzaron su carrera a comienzos de los años 60. De él tomaron su nombre los Hollies, y tanto los Beatles (Words of love) como los Rolling Stones (Not fade away) grabaron versiones de canciones suyas en sus primeros tiempos. Al menos en parte, el nombre Beatles (inglés: algo así como escarabejos) es una referencia/homenaje a los Crickets (inglés: “grillos”). Se sabe que George Harrison aprendió a tocar la guitarra con su madre y los discos de los Crickets y Paul McCartney es, además, el propietario de los derechos sobre las canciones de Holly, y entre 1978 y 1986 organizó anualmente “The Buddy Holly week”, amén de producir y narrar el documental “The real Buddy Holly story” en 1982. En realidad se puede afirmar con rotundidad que, en mayor o menor grado, desde los Kinks hasta los Who pasando por los Animals, la sombra de Buddy Holly planeaba sobre cualquier grupo inglés del periodo 1963-66.

También grupos norteamericanos de la década de los 60, como los Byrds o los Turtles, tienen una gran deuda con el músico tejano. Es especial el caso del también tejano Bobby Fuller, que se hizo famoso gracias a “I fought the law”, una canción compuesta por Sony Curtis, amigo íntimo y primer guitarrista de Buddy, vocalista de los Crickets tras su muerte, en la que aparecen todos los tics en letra, música y arreglos de las canciones más clásicas del genio de Lubbock.

El trágico accidente aéreo en que Holly perdió la vida inspiró a Don McLean para escribir, en 1971, su popular canción “American Pie“, en que se refiere al día del accidente como “El día que murió la música” (“the day that music died”).

A principios de los 70, apareció un curioso grupo llamado The Modern Lovers cuyo cantante, Jonathan Ritchman, un singular tipo que destilaba inocencia y sencillez por doquier, se reveló como uno de sus más fervorosos seguidores. Para finales de esta década la música de Holly fue un modelo invocado por grandes nombres de la new wave, como Elvis Costello, en el Reino Unido, y Marshall Crenshaw, en Estados Unidos (quien interpretó a Holly en la película La Bamba, de 1987), quienes, al igual que los gemelos Craig de The Proclaimers, incluso han imitado su imagen personal.

Incluso también en el punk Holly tuvo su influencia, y esta es bien notoria en muchos temas de los Clash, cuyo líder Joe Strummer siempre se declaró incondicional de su trabajo.

En 1994, el grupo estadounidense Weezer le dedicó Buddy Holly, una canción incluida en su álbum debut homónimo, convirtiéndose en uno de los temas referenciales de la banda.

Una canción de Radiohead “true love waits” también hace referencia a la canción “true love ways”

En definitiva, la nómina de artistas que han versioneado a Buddy Holly es extensísima, y aparte de incluir a casi todos los anteriormente citados podríamos añadir a Bobby Vee, Billy Fury, Cliff Richard, Linda Ronstadt, Humble Pie, Peter & Gordon, Rush, Grateful Dead, Bruce Springsteen, James Taylor, Blind Faith, John Mellencamp, Foghat, MxPx, Meat Loaf, Pearl Jam, The Knack, Wreckless Eric, John Lennon, Albert Hammond, Emmylou Harris, Jason and the Scorchers, Sterlin, Stray Cats, The Proclaimers y muchísimos más, que dan fe de la importancia del músico tejano en la música popular del siglo XX.

Buddy en la escena

En 1978 se produjo The Buddy Holly story, biopic protagonizado por Gary Busey y Charlie Martin Smith. La película distorsiona notablemente la realidad, aunque hay que reseñar en descargo del director Steve Rash y el guionista Robert Glitter, que tuvieron enormes obstaculos para elaborar el guión con problemas de derechos legales y de permisos, listones que no pudieron superar en el caso de Norman Petty y los Crickets: el primero no aparece en la historia, los segundos obligaron a cambiar sus nombres a sus personajes de ficción. Aún así, como producto cinematográfico la película está realizada con la suficiente dignidad para que en los oscars de 1979 recibiera tres nominaciones (actor, sonido y banda sonoRA) y ganara uno (banda sonora), además de un BAFTA, el premio de la crítica y una nominación al Globo de Oro (en todos estos casos en la persona de Gary Busey). Sin embargo, la polémica, sobre todo entre los fans más puristas, acompañó siempre a la película, y ese es uno de los motivos que llevó a Paul McCartney a producir el ya mencionado documental The real Buddy Holly story.

Más éxito obtuvo el musical homónimo, producido en 1989, estrenado en Londres en 1990 donde permaneció en cartel hasta el año 2002, fecha en que se trasladó a Broadway donde permaneció otra temporada antes de girar extensivamente por todos los países anglófonos del mundo. La pieza en dos actos si que describe fielmente la vida de Buddy, interpretado en sus primeros años por el británico Paul Hipp, y obtuvo un sinfín de premios de la escena teatral anglsajona, incluyendo los prestigiosos Laurence Olivier a la mejor producción del año en 1990.

Discografía selecta

  • 1957 – “That’ll Be The Day”
  • 1957 – “Peggy Sue”
  • 1957 – “Everyday”
  • 1957 – “Oh Boy!”
  • 1957 – “Not Fade Away”
  • 1958 – “Maybe Baby”
  • 1958 – “Rave On”
  • 1958 – “Heartbeat”
  • 1958 – “Well All Right”
  • 1959 – “It Doesn’t Matter Anymore”
  • 1959 – “Raining In My Heart”
  • 1959 – “Peggy Sue Got Married”
  • 1959 – “Crying, Waiting, Hoping”
  • 1960 – “True Love Ways”
  • 1962 – “Reminiscing”
  • 1963 – “Bo Diddley”
  • 1963 – “Brown Eyed Handsome Man”

Fuente: Wikipedia

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